El informe de BBVA Research señala que, aunque Castilla‑La Mancha moderará ligeramente su ritmo respecto al 3,4 % registrado en 2024, la región mantiene un crecimiento estable gracias al consumo interno y la inversión productiva. Esta tasa proyectada de 2,4 % en 2026 refleja una economía que se adapta a un contexto global más incierto, con cierta desaceleración respecto a ejercicios anteriores pero con fundamentos sólidos.
Empleo al alza pese a riesgos externos
El mercado laboral regional presenta un panorama positivo. BBVA Research prevé que el empleo crezca un 2,5 %, superando la media nacional y consolidando la tendencia de reducción del paro iniciada en 2025, con una tasa estimada alrededor del 11,6 % para 2026. El impulso se concentra en sectores de servicios y manufactura, especialmente en áreas urbanas como Toledo, Guadalajara y Albacete.
Factores que sostienen el crecimiento
Entre los motores que respaldan la expansión económica regional destacan un consumo interno sólido, impulsado por una menor presión de precios y mejores condiciones financieras, una demanda laboral creciente en servicios y manufactura, con aportes significativos de los centros urbanos y exportaciones regionales que se mantienen competitivas en comparación con otras comunidades autónomas.
Desafíos estructurales
El informe advierte, sin embargo, sobre riesgos que podrían limitar el potencial de la región:
- Incertidumbre externa y su impacto en exportaciones.
- Déficit de vivienda asequible, que puede frenar la movilidad laboral.
- Presiones sobre sectores tradicionales, que requieren modernización y mejoras en productividad.
BBVA Research concluye que Castilla‑La Mancha se encuentra en un momento de estabilidad económica, con un crecimiento que se mantiene pese a los riesgos externos y que permite a la región destacarse en creación de empleo frente a la media española. La disponibilidad completa del informe permitirá ajustar estas cifras y afinar las previsiones para 2027.