La adquisición se ha materializado a través de una sociedad instrumental controlada por el fondo, después de que el Juzgado de lo Mercantil número 14 de Madrid autorizara la venta en el marco del concurso de acreedores de la sociedad propietaria, Carlotta Iberia. La operación permite a Cale Street capitalizar su posición como principal acreedor del complejo, con una deuda que superaba los 140 millones de euros, y garantizar la continuidad de la actividad comercial.
El movimiento pone fin a un largo proceso de reestructuración financiera de uno de los mayores centros comerciales de la Comunidad de Madrid, que arrastraba una deuda superior a los 320 millones de euros tras años marcados por sobrecostes, retrasos en su puesta en marcha y dificultades para alcanzar los niveles de ocupación previstos.
Inaugurado en 2021, Oasiz cuenta con cerca de 90.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable y una potente oferta comercial y de ocio, con grandes marcas y actividades que lo convierten en uno de los polos de atracción del corredor del Henares. En los últimos meses, el complejo ha mostrado signos de recuperación, con incrementos cercanos al 20% tanto en ocupación como en ventas, lo que ha facilitado la operación y reforzado el interés del inversor británico.
Una operación relevante para Castilla-La Mancha
Más allá de la operación financiera, la compra tiene una lectura territorial clara. Ubicado en Torrejón de Ardoz, Oasiz Madrid se sitúa a escasos minutos de la frontera con Castilla-La Mancha y actúa como un gran foco de atracción comercial para miles de consumidores procedentes de provincias como Guadalajara y, en menor medida, Toledo. Su área de influencia incluye a millones de potenciales clientes en un radio inferior a 45 minutos, lo que convierte al complejo en un nodo estratégico también para la economía regional castellanomanchega.
En este contexto, la consolidación del proyecto bajo el control de Cale Street garantiza la continuidad de la actividad, del empleo vinculado al centro y del flujo comercial hacia este espacio, con impacto indirecto en los hábitos de consumo de la población de Castilla-La Mancha. La operación evita además un escenario de liquidación que habría supuesto una destrucción de valor y de puestos de trabajo asociados al complejo.
Cambio de tendencia
Con este movimiento, el fondo británico no solo recupera su inversión, sino que se posiciona para relanzar un activo que, pese a sus dificultades iniciales, empieza a mostrar señales de estabilización.
Oasiz Madrid registra actualmente una ocupación del 80% y, en los últimos doce meses, sus ventas han crecido en torno a un 20%, mientras que la afluencia de visitantes ha aumentado aproximadamente un 4%. El complejo, que supera los 250.000 metros cuadrados de superficie total y alberga enseñas como Fnac, Nike, Adidas o Lidl, encara así una nueva fase con una base comercial más sólida, mientras el foco se sitúa ahora en la capacidad de su nuevo propietario para estabilizar definitivamente su estructura financiera tras las tensiones derivadas de su endeudamiento.