La industria castellano-manchega sufrió en febrero un retroceso significativo de su facturación, con una caída del 8,4% interanual, lo que supone 5,7 puntos peor que el comportamiento nacional (-2,7%).
Este diferencial negativo refleja una mayor exposición de la industria regional a los factores que están lastrando al conjunto del sector, como la debilidad de la demanda y el mal comportamiento de ramas como la energía o los bienes intermedios.
El deterioro no es puntual. En el acumulado de los dos primeros meses del año, la cifra de negocios industrial en Castilla-La Mancha registra un descenso del 9,4%, claramente por encima de la caída media nacional, que se sitúa en el -4,5%. Esto evidencia que la región está experimentando un inicio de ejercicio más débil que el conjunto del país, ampliando la brecha negativa mes a mes.
Ligero repunte mensual en un contexto de debilidad
En términos mensuales, la industria española mostró en febrero un leve crecimiento del 0,6% (serie corregida), lo que apunta a una cierta estabilización tras el mal dato de enero. Por su parte, la cifra de negocios de la industria en Castilla-La Mancha aumentó en febrero en torno al 3,4% en tasa interanual, según las tablas detalladas del INE. El dato regional sitúa a Castilla-La Mancha entre las comunidades con mejor comportamiento relativo, en un escenario en el que predominan los descensos.
Desigual comportamiento por CCAA
El comportamiento de la cifra de negocios industrial en febrero presenta un marcado contraste territorial. Mientras algunas comunidades lograron mantener tasas positivas, como Comunidad de Madrid (+3,7%), Castilla y León (+3,4%) y Cantabria (+2,4%), otras registraron fuertes retrocesos. Es el caso de Islas Baleares, que encabeza las caídas con un -19,3%, seguida de Asturias (-11,7%) y Extremadura (-9,2%). En este contexto de elevada disparidad, Castilla-La Mancha se sitúa también entre las regiones con descensos más intensos, lo que confirma su posición rezagada en el inicio del ejercicio.
Cambio de tendencia respecto a 2025
El dato de febrero refuerza el cambio de ciclo de la industria española, que ha pasado de tasas moderadamente positivas en 2025 a caídas en 2026. La combinación de menor demanda externa, ajuste en sectores energéticos y debilidad de la inversión está afectando con mayor intensidad a algunas regiones, entre ellas Castilla-La Mancha.
La evolución de la cifra de negocios apunta a un inicio de 2026 especialmente complejo para la industria regional, con caídas más intensas que la media nacional tanto en tasa interanual como en el acumulado del año.
Este comportamiento anticipa un escenario de mayor presión sobre la actividad industrial de Castilla-La Mancha, que podría trasladarse a empleo e inversión si la tendencia no se corrige en los próximos meses.