El dato regional supone una moderación de 1,3 puntos respecto a junio, cuando Castilla-La Mancha registró un incremento interanual del 9,8%, uno de los mayores avances de todas las comunidades autónomas. En julio, la región abandona ese grupo de territorios con mayores incrementos, aunque continúa soportando un encarecimiento industrial muy superior al que sería compatible con una evolución contenida de los costes de producción.
El comportamiento acumulado del año también refleja la intensidad de esta presión. Los precios industriales de Castilla-La Mancha han aumentado un 9,2% entre enero y julio, según los datos del INE facilitados por la estadística regional. Es decir, pese a la moderación interanual de julio, las empresas afrontan unos costes industriales notablemente superiores a los registrados al comienzo del ejercicio.
La energía pierde fuerza, pero sigue siendo el principal foco de presión
El principal elemento que explica la escalada de los precios industriales a escala nacional continúa siendo la energía. En julio, este componente elevó su tasa interanual hasta el 20,8%, 6,5 puntos más que en junio. El INE atribuye este repunte fundamentalmente al comportamiento de los precios de la producción, transporte y distribución de electricidad.
Dentro del componente energético, los precios de las coquerías y el refino de petróleo se han disparado un 37,2% interanual, mientras que el suministro de electricidad y gas registra un incremento del 16,1%.
El encarecimiento energético tiene una importancia especialmente relevante para la industria castellanomanchega, dado que repercute no solo directamente sobre las empresas intensivas en consumo energético, sino también sobre las cadenas de suministro, el transporte y los costes de fabricación de bienes intermedios.
A nivel nacional, el IPRI ha encadenado en julio cinco meses consecutivos de aumentos de su tasa interanual, hasta alcanzar el 9,2%. Además, en los siete primeros meses del ejercicio los precios industriales acumulan un incremento del 10%.
Bienes intermedios: una presión que se traslada por toda la cadena productiva
Los datos específicos de Castilla-La Mancha muestran que los bienes intermedios constituyen uno de los principales focos de presión. Sus precios aumentan un 7,7% interanual en julio y acumulan un incremento del 8,2% en lo que va de año.
Este componente resulta especialmente relevante desde el punto de vista empresarial porque recoge productos que posteriormente son utilizados como insumos en otros procesos productivos. Por ello, su encarecimiento puede terminar trasladándose a otras fases de la cadena industrial y, en última instancia, a los precios finales.
También los bienes de equipo presentan incrementos significativos, con una subida interanual del 4,8% y del 4,3% en el acumulado anual.
En cambio, los bienes de consumo están mostrando una evolución mucho más contenida. En Castilla-La Mancha, sus precios han descendido un 0,9% interanual y acumulan una caída del 1,5% desde enero.
La evolución es particularmente negativa en los bienes de consumo no duradero, cuyos precios bajan un 1,1% interanual y un 1,7% en el acumulado del año. Los bienes de consumo duradero constituyen la excepción dentro de este grupo, con un incremento del 5,1% interanual.
Castilla-La Mancha se mantiene por debajo de la media nacional
El 8,5% de Castilla-La Mancha sitúa a la región en una posición intermedia dentro del mapa industrial español. En julio, todas las comunidades autónomas registraron tasas interanuales positivas, pero con diferencias muy importantes.
Los mayores incrementos correspondieron a Asturias (19%), Canarias (18,5%), Andalucía (17,4%), Baleares (16,1%) y País Vasco (13%). En el extremo contrario se situaron Extremadura (3,2%), Cantabria (3,8%) y Navarra (4,7%).
Castilla-La Mancha, con su 8,5%, queda por debajo de la media española y también por debajo de regiones como Murcia (9%), País Vasco (13%) o Andalucía (17,4%), pero por encima de Castilla y León (5,6%), Cataluña (5,6%), Aragón (5,2%) y Navarra (4,7%).
El dato supone además un cambio respecto a junio. Entonces, Castilla-La Mancha registraba un 9,8%, solo por detrás de Andalucía y Murcia y por encima de la media nacional del 7%.
Un alivio mensual que no elimina el problema de fondo
La lectura mensual ofrece una señal algo más favorable para la industria regional. En julio, los precios industriales de Castilla-La Mancha aumentaron un 0,2% respecto a junio, una subida muy moderada frente al 3% registrado en el conjunto de España.
Esta diferencia resulta significativa porque muestra que el fuerte repunte nacional de julio ha tenido un impacto menor en la industria castellanomanchega.
Sin embargo, el dato acumulado del 9,2% evidencia que la moderación mensual todavía no se ha traducido en una reducción significativa de la presión sobre los costes industriales.
La situación plantea un escenario de desaceleración, pero no de normalización. Los precios industriales regionales crecen menos que en junio y también menos que la media nacional, pero permanecen en niveles elevados después de varios meses de fuertes incrementos.