La dimensión alcanzada en 2025 permite situar el orden de magnitud. Los 117 millones de euros estimados por la Confederación de Empresarios de Albacete (FEDA) se generaron durante una Feria que, además, tuvo un único fin de semana. El resultado fue ligeramente superior al número de visitantes del año anterior, aunque el volumen económico quedó por debajo de los 130 millones de euros de 2024, edición que contó con dos fines de semana.
Más de tres millones de visitas en once días
La Feria de 2025 contabilizó 3.160.000 visitas en el entorno del Recinto Ferial, una cifra récord. El sábado 13 de septiembre se alcanzó además el máximo de asistencia en una sola jornada, con 429.000 personas, mientras que durante el fin de semana del 13 y 14 de septiembre se registraron más de 785.000 visitas.
La cifra de visitantes debe interpretarse como visitas al entorno ferial y no como número de personas únicas, ya que una misma persona puede acudir varios días. Aun así, permite medir la enorme capacidad de atracción de la Feria y su efecto sobre el consumo.
Para 2026, por tanto, el objetivo de mantener o superar los tres millones de visitas aparece como un escenario plausible por la dimensión alcanzada en la última edición, aunque no constituye una previsión oficial.
La programación de este año mantiene la celebración durante once días y suma nuevas propuestas vinculadas a la cultura, la inclusión, la sostenibilidad y la seguridad. Entre las novedades figura una recreación de la Feria antigua, nuevas actuaciones en materia de accesibilidad, más plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida y nuevas medidas para favorecer los desplazamientos a pie y en transporte público.
El impacto económico supera los 10 millones de euros diarios
Si se toma como referencia el volumen de negocio estimado en 2025, los 117 millones de euros equivalen a una media de unos 10,6 millones de euros diarios durante los once días de celebración.
No significa que cada jornada genere exactamente esa cantidad —la actividad se concentra especialmente durante los fines de semana—, pero sirve para dimensionar el peso económico de la Feria.
El impacto se reparte entre numerosos sectores: hostelería, alojamiento, comercio, transporte, ocio, cultura y servicios, además de las propias empresas y trabajadores vinculados directamente al recinto ferial.
La edición de 2025 mantuvo alrededor de 5.000 empleos directos, según el balance municipal, una cifra similar a la del año anterior.
A esta actividad hay que añadir el efecto indirecto sobre proveedores, distribuidores, empresas de servicios, limpieza, seguridad, transporte y otros negocios que incrementan su actividad como consecuencia de la llegada de visitantes.
Los hoteles afrontan una nueva Feria con elevada demanda
Uno de los primeros sectores en notar el efecto de la Feria es el alojamiento. La elevada demanda turística hace que las plazas hoteleras de la capital se conviertan en uno de los principales indicadores adelantados del impacto económico.
La concentración de la demanda durante el fin de semana central vuelve a poner a prueba la capacidad alojativa de Albacete y favorece también el desplazamiento de visitantes hacia establecimientos de otros municipios de la provincia cuando la oferta de la capital se aproxima a sus límites.
El efecto, además, no se limita a las noches de hotel. Cada visitante que pernocta en la provincia genera una cadena de consumo en restaurantes, bares, comercios, transporte y actividades de ocio.
En este sentido, la Feria funciona como una auténtica palanca de promoción turística, al atraer visitantes de otras comunidades autónomas y también del extranjero, reforzando la imagen de Albacete como destino.
Más de 300 empresas participan en el dispositivo ferial
La dimensión empresarial de la Feria también queda reflejada en la puesta en marcha de la Ventanilla de Atención al Feriante, que este año presta servicio a más de 300 empresas y colectivos participantes.
Este dispositivo permite gestionar cuestiones relacionadas con suministros, seguridad alimentaria, prevención de riesgos laborales y otros trámites necesarios para el funcionamiento de las actividades durante la Feria.
La presencia de centenares de empresas convierte el Recinto Ferial en un importante espacio temporal de actividad económica, con una elevada concentración de trabajadores y proveedores durante apenas once días.
Una inversión creciente para sostener el evento
El Ayuntamiento también está reforzando las infraestructuras y los sistemas de gestión asociados a la Feria.
Entre las novedades de 2026 figura la puesta en marcha del primer Centro de Control de Ruido, un sistema destinado a monitorizar en tiempo real los niveles acústicos dentro y fuera del recinto. El contrato adjudicado para este servicio asciende a 45.957 euros.
A ello se suma la renovación de espacios del entorno ferial y nuevas actuaciones relacionadas con accesibilidad, seguridad y movilidad.
El objetivo es adaptar una infraestructura que recibe millones de visitas en apenas once días a una demanda cada vez mayor, pero también mejorar la convivencia entre la actividad económica y festiva y los residentes de las zonas próximas.
La Feria como 'marca Albacete'
Más allá del impacto estrictamente económico, la Feria desempeña una función estratégica para la ciudad. Su capacidad para atraer visitantes convierte el evento en uno de los principales escaparates de Albacete y de la provincia.
La edición de 2025 demostró que el aumento de visitantes puede mantenerse incluso cuando el calendario concentra la celebración en un único fin de semana. De hecho, los 3,16 millones de visitas registrados entonces superaron ligeramente los datos del año anterior.
Para 2026, la principal incógnita será si el crecimiento turístico y la elevada demanda de alojamiento permiten mantener ese volumen de visitantes y acercarse de nuevo a los 117 millones de euros de actividad económica registrados el año pasado.
Por ahora, la referencia permite dibujar una Feria que pone en juego más de 100 millones de euros de actividad, alrededor de 5.000 empleos directos y varios millones de desplazamientos, consolidándose como uno de los grandes acontecimientos económicos y turísticos de Castilla-La Mancha.
La Feria de Albacete, por tanto, no solo transforma durante once días el Recinto Ferial. También modifica el ritmo económico de toda la ciudad y extiende su efecto hacia hoteles, restaurantes, comercios y empresas de servicios de la capital y su entorno.