El dato regional se conoce después de que el Gobierno haya cifrado en 10,72 millones el número de contribuyentes que en el conjunto de España se beneficiaron en 2024 de este mecanismo fiscal destinado a aliviar la tributación de las rentas del trabajo más bajas.
La cifra nacional procede de los datos de la Agencia Tributaria incluidos en una respuesta parlamentaria. De los beneficiarios, 8.423.156 correspondieron a declaraciones del IRPF que aplicaron la reducción por rendimientos del trabajo, mientras que otros 2,3 millones de personas no estaban obligadas a presentar declaración y también se beneficiaron del ajuste fiscal.
430.351 beneficiarios en Castilla-La Mancha
En Castilla-La Mancha, la estadística oficial de la Agencia Tributaria contabiliza 1.098.945 declaraciones de IRPF en 2024. De ellas, 430.351 incorporaron la reducción por rendimientos del trabajo en su cuantía general, lo que supone alrededor de cuatro de cada diez declaraciones presentadas en la región.
El importe total de la reducción ascendió a 2.255.827.797 euros, con una media de 5.242 euros por contribuyente beneficiario. Esta reducción se aplica sobre el rendimiento neto del trabajo y disminuye la base sometida posteriormente a tributación.
La estadística refleja además que Castilla-La Mancha contabilizó en 2024 999.418 contribuyentes con retribuciones dinerarias, por un importe total de 24.586,6 millones de euros, aunque no todos ellos se beneficiaron de la reducción, ya que esta está condicionada por el nivel de rendimiento neto y por la ausencia de determinadas rentas adicionales.
El umbral se situó en 19.747,50 euros
El origen de esta rebaja fiscal se encuentra en la modificación del artículo 20 de la Ley del IRPF introducida en 2023. La medida elevó el umbral para acceder a la reducción hasta 19.747,50 euros de rendimiento neto del trabajo, siempre que el contribuyente no obtuviera más de 6.500 euros de rentas distintas de las del trabajo, excluidas las exentas.
Para los contribuyentes con rendimientos netos del trabajo iguales o inferiores a 14.047,50 euros, la reducción podía alcanzar los 6.498 euros anuales. Entre esa cantidad y los 19.747,50 euros, la reducción se iba reduciendo progresivamente hasta desaparecer al alcanzar el límite.
Por ello, el dato difundido por el Gobierno debe interpretarse con precisión: los 10,72 millones de beneficiarios no equivalen literalmente a 10,72 millones de trabajadores con un salario bruto inferior a 20.000 euros. La referencia fiscal se realiza sobre el rendimiento neto del trabajo y sobre quienes pudieron aplicar la reducción, además de incluir a personas que no estaban obligadas a presentar declaración.