En un telegrama firmado por el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, y remitido al arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, el Pontífice envía su "sentido pésame" a los familiares de los fallecidos y sus "expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos".
Robert Prevost ofrece "sufragios por el eterno descanso de los difuntos". Además, anima a los miembros de los equipos de rescate a "perseverar en los trabajos de socorro y asistencia" y les imparte a todos "de corazón" su bendición apostólica, "como signo de esperanza en el señor resucitado".