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incendio Chiloeches

Las declaraciones de los acusados en el juicio por el incendio registrado en una planta de reciclaje de residuos en Chiloeches (Guadalajara) y la supuesta trama criminal en la gestión de los mismos que se sigue en la Audiencia Provincial de Guadalajara han terminado este miércoles con los interrogatorios al maquinista y al peón de descarga del Grupo Layna y este jueves arranca la prueba testifical.

El encargado del pesaje de los camiones de residuos que llegaban a la planta que Layna alquiló a Kuk Medioambiental en Chiloeches (Guadalajara), Alejandro B.M., ha sido uno de los últimos acusados en declarar en la vista oral por el incendio en una planta de residuos peligrosos de esta localidad alcarreña, de tal forma que el miércoles se darán por finalizadas las declaraciones de los 21 investigados en este proceso y el jueves arrancará la prueba testifical.

Los tres hermanos del Grupo Layna, Manuel, Sergio y Pablo, han coincidido en asegurar que desconocían que en la planta de Kuk Medioambiente de Chiloeches que alquilaron "estaban pasando cosas raras", en relación al manejo de residuos y la facturación. Han admitido que empezaron a "mosquearse" al ver, de forma casual, un camión con vertidos en su zona alquilada, responsabilizando de ello al comercial y responsable que tenían contratado en las instalaciones, Juan José G.L.

El que fuera viceconsejero de Medio Ambiente en el Gobierno de Castilla-La Mancha, Sergio David González Egido, ha asegurado en su declaración como acusado de un delito de prevaricación administrativa medioambiental tras el incendio declarado en una planta de reciclaje de residuos peligrosos en agosto de 2016 en Chiloeches, que él, en ningún momento dio trato de favor ni a Kuk ni a Layna, ni intervino en la eliminación de alguna inspección y que cuando firmaba los documentos que le llegaban, lo hacía con el convencimiento de que todo era legal.

Los dos primeros exaltos cargos de la Junta de Castilla-La Mancha que han declarado en el segundo día de la vista oral que celebra la Audiencia Provincial de Guadalajara a raíz del incendio declarado en una planta de residuos peligrosos de Chiloeches han coincidido en afirmar que su actuación con respecto a sus funciones a la hora de dar autorizaciones siempre ha venido precedida por el criterio de los técnicos y que siempre han intentado cumplir la legalidad vigente en ese momento.

Es una de las 22 personas investigadas en el proceso de instrucción

  • “En las distintas declaraciones y testificales se pone de manifiesto…incluso su intervención personal en algunas de las gestiones contractuales o de los procesos de tratamiento de los residuos”

Aquellas palabras pesan hoy como una losa. El presidente García-Page llevaba poco más de un año en el cargo. Ardía una planta de residuos tóxicos en Chiloeches. La revista Interviú destapaba un supuesto grupo criminal en torno a esa planta y relacionaba al viceconsejero de Medio Ambiente del gobierno del presidente García-Page con algunos de los miembros y empresas de la trama. El presidente, que había tenido una reunión de su Consejo de Gobierno en Villarrobledo, decía de él, Sergio David González Egido, que “si hay alguien que se ha portado duro con la empresa ha sido él” y añadía que ese hecho “demuestra hasta qué punto está muy bien hecho de buena pasta política”. Algo más de dos años después del siniestro, ha concluido la instrucción del sumario del caso Chiloeches. El juzgado número uno de Guadalajara aprecia indicios de delitos en 22 personas (físicas o jurídicas), entre ellos está el primer viceconsejero de Medio Ambiente del gobierno del presidente García-Page. El instructor considera que en su caso existen indicios de “delito contra los recursos naturales y el medio ambiente (Prevaricación medioambiental -dolosa o imprudente-)”, según el auto por el que se da traslado a las parte para que soliciten la apertura del juicio oral formulando escrito de acusación o el sobreseimiento de la causa. El presidente regional guarda silencio sobre el que fuera su hombre de confianza.

La empresa que gestionaba la planta cuando ardió hace un año

Dice un ex alto cargo regional que lo de la planta de tratamientos de residuos de Chiloeches huele a mafia y tercer mundo. “Tanto tiempo peleando por Cabañeros, las Hoces, Anchuras y por proteger el medio ambiente y de repente arde Seseña, arde Chiloeches y te das cuenta de que nos hemos convertido en la cloaca industrial de España… Y el gobierno regional sin enterarse, o lo que es peor, con un responsable investigado por formar parte presuntamente de la trama. Y no un responsable cualquiera, el encargado de proteger el medio ambiente”.

La industria no tenía la autorización medioambiental preceptiva

El comercial del Grupo Layna en la planta alquilada a Kuk Medioambiente en Chiloeches (Guadalajara) entre 2014 y 2015, Juan José G.L., ha apuntado a los hermanos Layna como responsables de "la trama" de acumulación excesiva de residuos en la instalación y al que fuera viceconsejero de Medio Ambiente en el Gobierno regional, Sergio David González Egido, como el "asesor y mediador" de todo lo que tenía que ver con favorecerlos y ellos "sacaban pecho de ello".

El exalcalde de Chiloeches entre 2011 y 2015, César Urrea (PP) ha asegurado en su declaración como acusado de un delito de prevaricación administrativa medioambiental vinculado con el incendio en una planta de residuos peligrosos de Chiloeches (Guadalajara) que el "jamás" tuvo trato de favor alguno en la tramitación de los expedientes a las empresas gestoras, y que tampoco ha obtenido ningún beneficio por parte de ninguna de ellas por el hecho de que colaboraran económicamente con los festejos del pueblo.

La directora general de Calidad e Impacto Ambiental de la Junta de Castilla-La Mancha de 2011 a 2015, Matilde B.C., y la jefa del Servicio de Control de Calidad Ambiental en el periodo de mayo de 2013 hasta la actualidad, Olga V.S., acusadas de un delito continuado de prevaricación administrativa en el juicio abierto por el incendio de Chiloeches se han ratificado en que realizaron el trabajo de sus competencias y han dejado entrever que nunca habían tratado de favorecer a nadie en su trabajo.

El gobierno pierde los nervios y los papeles cuando se le pregunta por la apreciación del juez instructor del caso Chiloeches de indicios de criminalidad en la actuación del entonces viceconsejero del gobierno García-Page. El juez en su auto, en el que da por terminada la instrucción, aprecia en la actuación del viceconsejero de la Junta de forma indiciaria un posible “delito contra los recursos naturales y el medio ambiente (Prevaricación medioambiental -dolosa o imprudente-)”.

Del “está hecho de una buena pasta política” al “es una persona particular”

El gobierno trata de desmarcarse de su exviceconsejero de Medio Ambiente, investigado en la causa de la planta de Chiloeches que ardió hace un año, y en la que, según las denuncias, se mezclaban residuos tóxicos industriales con otros de celulosa y se depositaban en vertederos convencionales. La Junta actúa como acusación en ese proceso en el que, al que fuera su máximo responsable de medio ambiente, se le atribuye indiciariamente un delito contra los recursos naturales y del medio ambiente: “Es una persona particular que hace un año que no forma parte del Gobierno”.

El titular de una finca cuestiona que la Consejería no le haya autorizado a llenar el depósito contra incendios que le obligó a construir

El tercer desastre medioambiental en poco más de un año en la región aporta nuevos interrogantes a la gestión previa a los mismos por parte de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural. La carta escrita por José María Fresneda, uno de los propietarios de una finca en el paraje de “El Masegar”, pone de manifiesto deja al descubierto cómo desde el pasado mes de febrero está esperando la autorización para el llenado de un depósito de agua para extinción de incendios de 260.000 litros, construido a instancias de la propia Consejería para autorizarse la rehabilitación de la finca. De haber estado lleno, podría haberse utilizado para la carga de helicópteros y autobombas.