La fotografía que deja el informe es, por tanto, la de una economía castellano-manchega que todavía mantiene un dinamismo elevado, pero cuya posición relativa se deteriorará el próximo ejercicio. El 2,7% previsto para 2026 coloca a Castilla-La Mancha entre las regiones que crecerán por encima del promedio nacional, en un grupo en el que también figuran la Comunitat Valenciana, Andalucía, Madrid y Murcia.
En concreto, la región crecerá este año un 2,7%, frente al 2,6% previsto para el conjunto de España. La Comunitat Valenciana liderará el crecimiento autonómico con un 2,9%, mientras Andalucía, Madrid y Murcia alcanzarán el 2,8%. Castilla-La Mancha quedará inmediatamente por detrás, por delante de comunidades como Cataluña y Aragón, ambas con un 2,6%. En el extremo contrario, Asturias y La Rioja limitarán su avance al 1,9%, Navarra al 2% y Extremadura, Cantabria y Canarias al 2,1%.
El comportamiento de Castilla-La Mancha se explica, según BBVA Research, por la combinación de una demanda interna todavía sólida y el buen comportamiento de las exportaciones de bienes. La entidad destaca expresamente a Castilla-La Mancha, junto a Andalucía y Murcia, entre las economías del centro-sur cuyo crecimiento se mantiene por encima de la media gracias al dinamismo de las ventas exteriores.
Del crecimiento por encima de la media a uno de los menores avances en 2027
El escenario cambia de forma significativa cuando se amplía el horizonte a 2027. BBVA Research prevé que el PIB de Castilla-La Mancha crezca únicamente un 1,8%, frente al 2,1% nacional. La región quedaría así en el grupo de menor crecimiento, empatada con Extremadura y la Comunitat Valenciana.
Solo las comunidades insulares, con un 1,9% tanto en Canarias como en Baleares, y algunas regiones con avances superiores vinculados a la recuperación de las exportaciones se moverán en un entorno diferente. En la parte alta de la clasificación estarán Navarra y País Vasco, con un 2,4%, seguidas de Galicia y Cataluña, con un 2,3%.
La pérdida de impulso castellano-manchega será, por tanto, de nueve décimas en apenas un año, frente a una desaceleración de cinco décimas para el conjunto de España. El diferencial pasará de ser favorable a Castilla-La Mancha en 2026 a ser claramente negativo en 2027.
La explicación está relacionada con la previsible moderación del consumo y de la inversión, especialmente en las comunidades del centro-sur, a medida que se agoten los efectos de los fondos europeos y el contexto de inflación y tipos de interés siga condicionando la demanda. BBVA Research apunta expresamente a Castilla-La Mancha entre las regiones más afectadas por esta moderación.
Empleo: CLM se coloca entre las regiones más dinámicas
Uno de los principales puntos fuertes de la economía regional es el mercado laboral. BBVA Research prevé que el empleo EPA aumente un 3,2% en Castilla-La Mancha durante 2026, ocho décimas por encima del crecimiento esperado para España, del 2,4%.
Con ese avance, la región se situará entre las comunidades con mayor crecimiento del empleo. Solo Murcia, con un 4,1%, y la Comunitat Valenciana, con un 3,4%, presentan una previsión superior. Andalucía y Baleares igualan el 3%, mientras que Cataluña y Madrid se quedan en el 2,1%.
El diferencial se estrecha en 2027. El empleo crecerá un 2% en Castilla-La Mancha, el mismo ritmo previsto para Galicia y Asturias y en línea con varias comunidades, pero todavía por debajo del 2,3%-2,4% esperado en buena parte del norte. En España el aumento será del 2%.
Los datos recientes también apuntan a una aceleración particularmente intensa de la afiliación en Castilla-La Mancha. El informe señala a la región, junto a la Comunitat Valenciana y Aragón, entre las comunidades donde más se ha acelerado el crecimiento de la afiliación en 2026.
El estudio introduce, no obstante, un matiz relevante: una parte del incremento de la afiliación está relacionada con la regularización extraordinaria de trabajadores extranjeros. Castilla-La Mancha aparece, junto a Extremadura y País Vasco, entre las regiones donde el impacto de este proceso sobre el mercado laboral ha sido mayor en términos relativos.
Una recuperación del PIB que no se traduce en convergencia por habitante
El principal punto débil de Castilla-La Mancha aparece cuando el crecimiento agregado se traslada al PIB por habitante.
El informe estima que el PIB español estará en 2027 un 15% por encima de 2019 en términos reales, mientras que el PIB per cápita habrá aumentado solo un 8%. Además, las diferencias territoriales son importantes: las regiones con una evolución demográfica más débil o una mayor contribución de la productividad consiguen una mejor evolución por habitante pese a registrar, en algunos casos, menores tasas de crecimiento agregado.
Castilla-La Mancha se encuentra en una posición desfavorable en este indicador. El gráfico de BBVA Research sitúa a la región entre las comunidades con menor recuperación del PIB per cápita desde 2019 y claramente por debajo de la media nacional. La entidad contrapone esta evolución a la de Galicia, Extremadura y Castilla y León, que presentan una mejor trayectoria del PIB por habitante.
Es una diferencia importante: Castilla-La Mancha puede crecer más que España en términos de actividad y, al mismo tiempo, no conseguir un avance diferencial de la riqueza generada por habitante.
El cuello de botella de la vivienda
La creación de hogares constituye otro de los elementos que destacan en el informe. Castilla-La Mancha figura junto a Madrid y las comunidades mediterráneas entre las regiones donde el número de hogares ha crecido de forma relevante entre 2021 y 2025. Este incremento ha contribuido a presionar al alza los precios de la vivienda.
El fenómeno tiene una doble lectura económica para la región. Por un lado, la creación de hogares, el empleo y la demanda residencial sostienen actividad en la construcción. Por otro, la oferta insuficiente de vivienda puede convertirse en una restricción para el crecimiento.
El propio BBVA Research identifica la falta de vivienda asequible como uno de los principales cuellos de botella de la economía española y advierte de que la construcción de viviendas continúa siendo insuficiente frente al ritmo de creación de hogares.
Inversión industrial, el punto más débil
La fotografía es menos favorable en la inversión productiva. Castilla-La Mancha aparece entre las comunidades con mayor debilidad en indicadores como las matriculaciones de vehículos industriales y las importaciones de bienes de equipo.
El informe señala expresamente a Castilla-La Mancha, junto a Canarias, Cantabria, Navarra y Aragón, entre las regiones donde estos indicadores muestran una evolución más débil, frente al comportamiento más dinámico de La Rioja, País Vasco, Murcia, Galicia y la Comunitat Valenciana.
Esta circunstancia adquiere especial relevancia ante el encarecimiento de la energía y el deterioro del entorno exterior. BBVA Research advierte de que las regiones industriales y aquellas más expuestas a las exportaciones de bienes son particularmente sensibles a los costes energéticos y a la debilidad del comercio internacional.
En el caso castellano-manchego, la fortaleza exportadora que está contribuyendo al crecimiento de 2026 convive, por tanto, con una inversión en bienes de equipo menos dinámica, un factor que puede limitar la capacidad de aumentar la productividad en los próximos años.