La caída del déficit se explica principalmente por la recuperación de la actividad económica, que ha impulsado la recaudación tributaria, y por la disminución de gastos extraordinarios asociados a años anteriores. Sin embargo, el informe advierte de que el gasto estructural, especialmente en pensiones, defensa e intereses de la deuda, continúa presionando las cuentas públicas, por lo que la senda de consolidación fiscal dependerá de la implementación de medidas adicionales.
BBVA Research subraya que para cumplir con los objetivos proyectados será necesario un ajuste fiscal complementario, incluyendo recortes o reorientaciones del gasto y posibles reformas tributarias. Solo con estas medidas se podrá garantizar la sostenibilidad de la reducción del déficit y evitar que el crecimiento económico por sí solo sustente la consolidación fiscal. La ratio de deuda sobre PIB también muestra una tendencia descendente bajo este escenario, situándose cerca del 96,6 % en 2027, aunque permanece como un desafío estructural de relevancia.
El análisis del banco refleja la diferencia entre factores coyunturales y estructurales. Mientras la mejora de la recaudación y la menor incidencia de gastos extraordinarios explican la caída inmediata del déficit, la sostenibilidad a medio y largo plazo requiere decisiones fiscales claras y sostenidas. BBVA Research concluye que España tiene margen para seguir reduciendo su déficit, pero que este esfuerzo debe ser planificado y constante para evitar que la “factura” de la deuda vuelva a aumentar en el futuro.
Para acompañar la publicación, se recomienda un gráfico que muestre la evolución del déficit y de la deuda pública hasta 2027, destacando la diferencia entre gasto estructural y extraordinario, y facilitando la comprensión de la senda de consolidación fiscal proyectada por BBVA Research.