El crecimiento regional supera ampliamente la media nacional, que se situó en el 14,3%, consolidando a Castilla-La Mancha como uno de los territorios con mayor dinamismo en el mercado residencial en el arranque del año.
Toledo y Albacete impulsan el alza
Por provincias, el encarecimiento ha sido especialmente intenso en Toledo, que lidera el ranking nacional con una subida del 23,2%, seguida de Albacete, donde los precios crecieron un 19,6%. Ambas se posicionan como los mercados más tensionados del país en términos de crecimiento.
Tras ellas se sitúan Guadalajara, con un incremento del 13,6%, Cuenca (6,4%) y Ciudad Real, donde el aumento fue más moderado, con un 2,1%.
Albacete capital, la que más sube de España
En el análisis por capitales de provincia, Albacete se coloca como la ciudad con mayor incremento de precios en toda España, tras registrar una subida del 20,8% interanual.
El resto de capitales de la región también muestran una evolución al alza, aunque más contenida: Toledo capital sube un 11,9%, Ciudad Real un 11%, Guadalajara un 9,8% y Cuenca un 6,1%.
A nivel municipal, destaca Talavera de la Reina, que se sitúa entre las diez ciudades con mayor incremento del país, con un aumento del 20,4%.
Un mercado en plena aceleración
El contexto nacional confirma la tendencia alcista. El precio medio de la vivienda en España alcanzó los 1.987 euros por metro cuadrado tras crecer un 14,3% interanual en el primer trimestre, acumulando una subida del 68% desde los mínimos posteriores a la crisis inmobiliaria de 2015.
Además, el incremento interanual continúa intensificándose desde finales de 2024, reflejando un mercado que mantiene el pulso pese a la moderación en el ritmo de compraventas.
Según explica la directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, Cristina Arias, el efecto de las bajadas de tipos de interés ya ha sido absorbido por el mercado, lo que abre la puerta a una etapa de mayor estabilización en las transacciones.
Incertidumbre y presión sobre el acceso a la vivienda
De cara a los próximos meses, el informe advierte de un escenario de incertidumbre marcado por el contexto geopolítico internacional, especialmente por el conflicto en Oriente Medio, que podría impactar en la inflación y en los tipos de interés.
Este escenario introduce tensiones contrapuestas en la demanda: por un lado, el encarecimiento hipotecario y la pérdida de poder adquisitivo podrían enfriar el mercado; por otro, la vivienda sigue consolidándose como un activo refugio frente a la inflación.
En paralelo, la accesibilidad continúa deteriorándose de forma gradual. La tasa de esfuerzo —el porcentaje de ingresos destinado a la compra de vivienda— alcanza ya el 33,9% a nivel nacional, acercándose al umbral considerado razonable.
En este contexto, Castilla-La Mancha se posiciona como uno de los mercados emergentes más dinámicos, pero también como uno de los territorios donde el encarecimiento empieza a tensionar el acceso a la vivienda.