El límite de gasto no financiero constituye el primer gran paso para la elaboración de los Presupuestos Generales de Castilla-La Mancha de 2027. Tras su aprobación por el Consejo de Gobierno, deberá ser remitido a las Cortes regionales para su debate y aprobación, antes de que continúe la tramitación del proyecto presupuestario, con el objetivo de que las nuevas cuentas entren en vigor el próximo 1 de enero.
Desde una perspectiva económica, el incremento del techo de gasto refleja principalmente la mayor disponibilidad de ingresos con los que contará la Comunidad Autónoma, especialmente por la evolución de los recursos procedentes del sistema de financiación autonómica.
Casi 10.000 millones de ingresos no financieros
El grueso de la financiación que sustenta el techo de gasto procede de los ingresos propios de carácter no financiero, que alcanzarán los 9.994 millones de euros, un 9,6% más que en el ejercicio anterior. De esta cantidad, 8.587 millones, el 86%, procederán del sistema de financiación autonómica.
Esta partida incorpora tanto las entregas a cuenta correspondientes a 2027, que aumentarán un 8,4%, como la liquidación del ejercicio 2025, que experimentará un incremento del 39% respecto a la liquidación prevista para 2024. El elevado peso de estos recursos evidencia la dependencia de las cuentas autonómicas de la financiación procedente del Estado.
Los restantes 1.406 millones de euros, el 14% de los ingresos no financieros, corresponden al resto de recursos, para los que la Junta estima un crecimiento del 8%.
El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha aprovechado la presentación del techo de gasto para reclamar nuevamente una reforma del sistema de financiación autonómica que, a juicio del Ejecutivo regional, tenga en cuenta las necesidades específicas de Castilla-La Mancha.
Más gasto sin aumentar la deuda
Una de las principales características del escenario presupuestario planteado por la Junta es que el aumento de los recursos disponibles no se traducirá en un incremento del endeudamiento.
El Gobierno autonómico ha optado por establecer para 2027 un déficit cero, de manera que el presupuesto deberá elaborarse en equilibrio entre ingresos y gastos y sin incrementar la deuda de Castilla-La Mancha. Esta decisión se produce después de que las Cortes Generales rechazaran los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública planteados por el Gobierno central.
El margen presupuestario permitirá, según ha señalado el Ejecutivo autonómico, combinar el incremento del gasto con una nueva reducción de la presión fiscal. La Junta prevé aprobar para 2027 nuevas deducciones dirigidas tanto a ciudadanos como a empresas, al tiempo que incrementará los recursos destinados a gasto social y vivienda.
La estrategia presupuestaria busca además utilizar parte de ese mayor margen para impulsar la actividad empresarial y la creación de empleo.
La Junta prevé que la economía regional crezca un 2% en 2027
El aumento del techo de gasto se produce sobre unas previsiones económicas que el Ejecutivo autonómico considera favorables, aunque elaboradas con un criterio de prudencia ante los riesgos internacionales.
La Junta estima que el PIB de Castilla-La Mancha crecerá un 2,4% en términos reales en 2026, prácticamente en línea con la previsión para España, mientras que para 2027 calcula un crecimiento del 2%. El Ejecutivo asegura que sus estimaciones están en línea con las realizadas por servicios de estudios como BBVA, Hispalink y Unicaja, mientras que la AIReF contempla un crecimiento una décima superior.
La previsión se ha elaborado, no obstante, teniendo en cuenta los riesgos derivados de la situación geopolítica internacional, especialmente su posible impacto sobre la economía mundial, el comercio marítimo y los precios de la energía.
Exportaciones e inversión, dos de los pilares del crecimiento
El Ejecutivo regional utiliza la evolución de distintos indicadores para justificar este escenario de crecimiento. En el mercado laboral, destaca que Castilla-La Mancha ha alcanzado un récord de 962.100 personas ocupadas, mientras que el paro ha descendido un 7,76%, situándose en el nivel más bajo para este periodo desde 2008.
También pone el foco en la inversión extranjera, que alcanzó en 2025 su máximo histórico, y en el comportamiento de las exportaciones. Desde 2015, las ventas de Castilla-La Mancha al exterior han aumentado un 86% y, durante los cinco primeros meses de 2026, crecieron un 7,3% interanual, frente al 1,3% registrado de media en España.
El turismo constituye otro de los argumentos utilizados para respaldar el escenario económico. Castilla-La Mancha cerró 2025 con seis millones de pernoctaciones, máximo histórico, y superó por segundo año consecutivo los tres millones de viajeros alojados.
A ello se suma, según la Junta, un Índice de Confianza Empresarial situado diez puntos por encima de la media nacional, indicador que el Ejecutivo interpreta como una muestra de la confianza del tejido empresarial en la evolución económica y en la política regional.
Un presupuesto expansivo con una premisa: mantener el equilibrio
El techo de gasto aprobado dibuja, en definitiva, un escenario de expansión presupuestaria sustentado en el aumento de los ingresos y no en el endeudamiento. Los 1.018 millones adicionales de margen respecto a 2026 permitirán a la Junta aumentar el volumen de recursos destinados a sus principales políticas mientras mantiene el objetivo de déficit cero.
El Ejecutivo regional defiende que la combinación de más gasto social, vivienda y apoyo a la actividad empresarial, junto con nuevas medidas de reducción fiscal, será compatible con el equilibrio presupuestario gracias al incremento de los recursos disponibles.
El tercer componente del límite de gasto son los ajustes de contabilidad nacional, que para 2027 están previstos en 25 millones de euros.