La organización sindical ha advertido de que las actuales plantillas se encuentran ya sobrecargadas y ha pedido que se incorporen más profesionales para evitar las dificultades y demoras que, según denuncia, se repiten cada año durante estas campañas.
La previsión del Sescam contempla la administración de más de 540.000 dosis en Castilla-La Mancha, lo que supondrá un incremento importante de la actividad en los centros de salud durante las próximas semanas. SATSE considera que este aumento de carga de trabajo requiere una planificación específica de los recursos humanos para garantizar que el proceso pueda desarrollarse con normalidad.
El sindicato recuerda que la vacunación no se limita a la administración de las dosis. La labor de las enfermeras incluye también la información y sensibilización previa de la población, la valoración de posibles situaciones relacionadas con la vacunación, el registro de las dosis administradas, la detección de posibles efectos adversos y el seguimiento posterior cuando sea necesario.
Especial impacto en las zonas rurales
SATSE advierte de que la falta de profesionales puede ralentizar todo este proceso y generar mayores dificultades para garantizar que la población acceda a la vacunación "en tiempo y forma", especialmente en las zonas rurales de Castilla-La Mancha.
Por este motivo, reclama al Sescam que tenga en cuenta las necesidades de personal de los centros de Atención Primaria y garantice que la campaña se desarrolla de manera "ágil, eficiente y eficaz".
El sindicato también señala que alcanzar los objetivos de cobertura establecidos en la estrategia nacional de vacunación exige que las enfermeras dispongan del tiempo necesario para desarrollar de forma completa todas las actuaciones vinculadas al proceso.
Estos objetivos sitúan la cobertura en el 75% entre las personas mayores y en el 60% entre las mujeres embarazadas y los niños de hasta 59 meses, según recuerda la organización.
La vacunación resta tiempo a otras tareas sanitarias
SATSE considera que el incremento de actividad durante las campañas de vacunación tiene además un efecto sobre el resto de la asistencia que presta Enfermería en Atención Primaria. La necesidad de priorizar durante semanas la vacunación dificulta, según el sindicato, que estos profesionales puedan mantener al mismo nivel otras actuaciones de prevención y promoción de la salud.
Entre ellas cita la atención y seguimiento de pacientes crónicos y pluripatológicos, tanto en los centros de salud como en los domicilios.
La organización sindical sitúa el origen de estas dificultades en el déficit estructural de profesionales de Enfermería y reclama una solución a largo plazo que permita adecuar las plantillas a las necesidades asistenciales de la población.
En este contexto, SATSE recuerda que continúa pendiente de aprobación la denominada Ley de ratios enfermeras, impulsada por el sindicato mediante una Iniciativa Legislativa Popular, con la que pretende establecer unas dotaciones mínimas y seguras de profesionales en centros de salud, hospitales y centros sociosanitarios.
La organización considera que los problemas que se producen durante las campañas de vacunación son un ejemplo de dificultades que se repiten cada año pese a que su llegada puede anticiparse con suficiente margen. SATSE advierte además de que una planificación insuficiente puede terminar repercutiendo posteriormente en la asistencia durante los meses de mayor circulación de la gripe y otros virus respiratorios.