www.clm21.es
El CGE destaca el avance de CLM en competitividad, pero sigue lejos del grupo líder de comunidades
Ampliar
(Foto: Facebook CGE)

El CGE destaca el avance de CLM en competitividad, pero sigue lejos del grupo líder de comunidades

Por CLM21
miércoles 17 de diciembre de 2025, 12:43h
Última actualización: jueves 18 de diciembre de 2025, 10:46h
La competitividad regional en España continúa mejorando, aunque a un ritmo más moderado, y con una tendencia clara hacia la reducción de desigualdades entre territorios. Así lo refleja el Informe de la Competitividad Regional en España 2025, elaborado por el Consejo General de Economistas, que analiza el comportamiento de las comunidades autónomas a partir de más de medio centenar de indicadores económicos, laborales, empresariales e institucionales correspondientes a 2024.

En este contexto, Castilla-La Mancha se mantiene dentro del grupo de regiones con menor nivel competitivo, aunque con señales de avance que apuntan a una progresiva convergencia con la media nacional. El informe confirma que la comunidad mejora en términos absolutos, pero su posición relativa continúa condicionada por factores estructurales que limitan su capacidad para escalar posiciones en el ranking estatal.

Un crecimiento más lento, pero con menos brechas territoriales

El estudio constata que la competitividad regional creció en España en torno al 2 % durante 2024, una cifra alineada con la media de los últimos quince años, aunque inferior a la registrada en ejercicios de mayor dinamismo. La principal novedad es que este avance se ha producido de forma más homogénea entre comunidades, reduciendo las diferencias históricas entre las regiones más y menos competitivas.

Este proceso de convergencia beneficia especialmente a territorios del interior y del sur, como Castilla-La Mancha, que han mejorado en variables relacionadas con el empleo, la actividad económica y ciertos aspectos del capital humano, aunque todavía sin alcanzar los niveles de las comunidades más avanzadas.

Castilla-La Mancha: progreso contenido y retos persistentes

Castilla-La Mancha se sitúa en el bloque de comunidades con competitividad baja, junto a otras regiones con estructuras productivas similares. Esta clasificación no implica estancamiento, sino una combinación de avances graduales y limitaciones estructurales que siguen pesando en el resultado global.

Entre los factores que juegan a favor de la región destaca el buen comportamiento reciente de la productividad, así como un crecimiento económico sostenido que se ha mantenido próximo a la media nacional. Estos elementos refuerzan el potencial competitivo a medio plazo, especialmente si se consolidan en sectores con mayor valor añadido.

El sector agroalimentario, pilar tradicional de la economía regional, continúa siendo una de las principales fortalezas, con capacidad de generación de empleo y exportación. A ello se suman oportunidades ligadas a la industria auxiliar, la logística y las energías renovables, ámbitos donde Castilla-La Mancha ha ganado visibilidad en los últimos años.

Dónde se abren las brechas con las regiones líderes

Pese a estos avances, el informe pone de relieve que la comunidad sigue mostrando debilidades en áreas clave que explican su posición relativa. La menor intensidad innovadora, la limitada presencia de actividades de alto contenido tecnológico y una menor concentración de capital humano altamente cualificado continúan marcando distancia con regiones como Madrid, Navarra o el País Vasco, que encabezan el índice de competitividad.

También influyen factores como la dispersión territorial, las infraestructuras productivas y logísticas todavía desiguales y un mercado laboral que, aunque ha mejorado, mantiene indicadores menos sólidos en términos de estabilidad y calidad del empleo.

Un entorno institucional estable, pero con margen de mejora
El entorno institucional y la estabilidad normativa son elementos que el informe considera relevantes para la competitividad. En este ámbito, Castilla-La Mancha presenta un escenario relativamente estable, valorado por las empresas, aunque condicionado por limitaciones presupuestarias y por el debate abierto sobre la financiación autonómica, que afecta a la capacidad de impulsar políticas económicas de mayor alcance.

La mejora de la eficiencia administrativa, la agilización de proyectos empresariales y una mayor coordinación público-privada aparecen como palancas clave para transformar el crecimiento económico en una mejora más visible del posicionamiento competitivo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios