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Luces y sombras de la economía de CLM
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Luces y sombras de la economía de CLM

Previsiones BBVA: La Covid se llevará por delante entre 20.000 y 32.000 puestos de trabajo en la región

  • En 2020 la economía caerá entre el 6,4% y el 9% y en 2021 recuperará entre el 4,1% y el 5,5%

lunes 29 de junio de 2020, 14:03h

“En Castilla-La Mancha, el PIB podría caer entre un 6,4% y un 9% en función del escenario, pero la recuperación esperada para 2021 podría ser insuficiente: a finales del próximo año no se habrá recuperado aún el nivel de PIB de principios de 2019”, al moverse en un rango entre el 4,1% y el 5,5%”. Este es el escenario que el BBVA Research prevé para la economía de nuestra Comunidad en 2020 y 2021, según el informe “Situación Castilla-la mancha” que el organismo acaba de hacer público y en el que además estima que la economía regional podría perder entre 20.000 y 32.000 puestos de trabajo en el bienio.

El organismo considera que el sesgo sobre estas previsiones es a la baja, dada la incertidumbre sobre cuándo y cómo se retornará a la normalidad, el riesgo de un rebrote de la crisis sanitaria y sus repercusiones en la actividad.

El documento de análisis concluye también que El impacto de las medidas impulsadas por el Gobierno de España en reacción a la crisis contribuirá a mitigar la caída del PIB en 3,5 puntos porcentuales. La velocidad de la recuperación estará limitada por la elevada destrucción de empleo y por la exposición a sectores especialmente afectados.

Según los analistas, “se hace necesario un amplio consenso para tomar medidas que ayuden a superar cuanto antes la emergencia sanitaria, protejan el tejido productivo y minimicen el impacto económico, en particular, sobre los colectivos más vulnerables”.

La aplicación de las medidas de confinamiento redujo la movilidad en Castilla-La Mancha hasta en un 75% en la fase más dura. Ello limitó las posibilidades de funcionamiento de todos los negocios, pero en particular los relacionados con la atención a personas, con la excepción de la sanidad.

La limitación de desplazamientos condujo a una paralización de la actividad económica.

Al analizar diferentes variables, el informe se refiere al gasto con tarjeta durante la pandemia y concluye que en Castilla-La Mancha el impacto fue similar al del conjunto de España. El confinamiento redujo el gasto semanal con tarjeta en torno al -60% interanual. La contracción fue mayor en los consumos ligados a los viajes y al ocio y el pago presencial se contraho en todos los sectores excepto en el de alimentación.

En el mercado inmobiliario, estima que en perimersemestre, “el PIB ha experimentado una caída sin precedentes: intensa corrección de la actividad y del empleo inmobiliario”. Considera que la caída en los demandantes de vivienda principal es clave en el freno de las transacciones de vivienda en Castilla-La Mancha. En cuanto al precio refleja que “reaccionó con una corrección del 1,4% a/a en el primer trimestre.”. En cuanto a los visados señala que “ya en 2019 mostraban un comportamiento distinto al de España. El impacto del COVID podría llegar con algún retraso”. En cuanto al empleo en el sector considera que podría caer un 8,2% en tasa trimestral, el doble que en el conjunto del país.

En cuanto al comercio exterior, el mercado norteamericano y el de la industria agroalimentaria regional son los que resisten en un escenario de retroceso de ventas.

Al analizar el comportamiento de la industria, destaca que la producción “retrocedió con fuerza en marzo y abril” y achaca en ese comportamiento negativo un mayor peso de los bienes de equipo y en los de consumo duradero: “Los alimentos -dice- estarían ayudando la producción de bienes de consumo no duradero, cuya evolución se muestra menos perjudicada por la pandemia que el resto de bienes”

Sobre la evolución trimestral del PIB, indica que “el PIB de la región habría caído en torno al 2,1% en primer trimestre del año. Durante el segundo trimestre, la reducción podría haber estado entre el 13,8% y el 17,6”

En cuanto a las causas que más influyen en el impacto de la crisis, apunta a que el peso relativo de las actividades esenciales y la cercanía a Madrid. Así destaca que “las áreas urbanas de Toledo y Ciudad Real prácticamente mantuvieron en mayo su afiliación de febrero, frente a la pérdida del 2,2% de la región en términos desestacionalizados. Los municipios no incluidos en áreas urbanas de Guadalajara y Cuenca aumentaron su afiliación casi un 0,4%, favorecidos por el mayor peso relativo de sectores esenciales. Las áreas urbanas de Guadalajara y Puertollano, más vinculadas con Madrid y con mayor actividad industrial pierden en torno al 4% de la afiliación, algo más de lo observado en los municipios no urbanos de Ciudad Real (-2,9%). Las caídas en las áreas urbanas de Albacete, Cuenca y Talavera fueron similares a la media regional”.

A continuación, el informe se dedica a tratar de determinar hacia dónde se dirige la economía regional. En este punto señala que “La desescalada ha permitido recuperar los ritmos previos de gasto con tarjeta, y con más dinamismo en Castilla-La Mancha. Los avances son más notorios en Albacete y Guadalajara”. Y apunta a que “la desescalada ha permitido recuperar los ritmos previos de gasto con tarjeta, y con más dinamismo en Castilla-La Mancha. Los avances son más notorios en Albacete y Guadalajara”

El BBVA considera que las políticas públicas han impedido una mayor destrucción de empleo. Y destaca cuatro puntos: “En marzo -señala-, un 8% de los afiliados (aproximadamente 50.000 personas) vieron afectado su trabajo* en Castilla-La Mancha como consecuencia del COVID-19. En abril y mayo, como consecuencia del confinamiento, la proporción de empleos afectados se incrementó hasta el 27% (cerca de 195.000 afiliados). De ellos, más de la mitad son trabajadores en situación de ERTE. La hostelería y el comercio acumulan el 49% de los empleos afectados, con unos 30.000 afiliados en cada sector tanto en abril como en mayo. Otros 25.000 corresponden a la industria manufacturera. Y, finalmente, la recuperación es menos dependiente del turismo que en otras regiones.

Sobre la actuación del gobierno regional, destaca el anuncio de un plan plurianual de 1.000 mill.€de apoyo a la inversión. De ellos, 230 millones de euros (0,6% del PIB) serían en este ejercicio. Esto incluye planes apoyo a la inversión de empresas, y ayudas a autónomos y micropymes. También señala que hay medidas de apoyo a la transición energética y prórrogas tributarias.

El informe apunta que “la recuperación en “V” será más difícil en ciertos sectores”. Sobre el comportamiento de las finanzas públicas indica que “la fuerte desviación respecto al objetivo de déficit del gobierno autonómico en 2019 resta margen de actuación en 2020.Se espera un importante impacto de la COVID-19 en las cuentas públicas de Castilla-La Mancha, que será parcialmente compensado por las transferencias del Estado. En una primera estimación, esta compensación podría alcanzar hasta un punto porcentual del PIB”.

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