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EL SESCAM CIERRA UNA PLANTA EN PARAPLÉJICOS Y SATURA LAS URGENCIAS DEL VIRGEN DE LA SALUD
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(Foto: Facebook Complejo Hospitalario de Toledo)

EL SESCAM CIERRA UNA PLANTA EN PARAPLÉJICOS Y SATURA LAS URGENCIAS DEL VIRGEN DE LA SALUD

martes 07 de marzo de 2017, 22:55h

El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) ha cerrado la planta del Hospital de Parapléjicos de Toledo que abrió hace tres meses. Esta decisión de las autoridades sanitarias ha aumentado el número de pacientes pendientes de ingreso en planta en el servicio de urgencias del Complejo Hospitalario de Toledo, según han informado fuentes profesionales.

Según estas mismas fuentes, desde que finales de febrero se tomara la decisión por parte de los gestores sanitarios, se ha producido una acumulación media diaria de 25 pacientes en el servicio de urgencias del Hospital Virgen de la Salud pendientes de que se les asigne una cama en planta, hecho del que los profesionales vienen informando a los gestores del hospital sin que hasta el momento se haya adoptado una solución alternativa.

Según las fuentes profesionales, los pacientes con orden de ingreso pasan a ser atendidos por los médicos y enfermeras de planta, que son los que les supervisan, mientras el personal de urgencias atienden a los nuevos pacientes que van entrando en el servicio. El problema radica cuando los que tienen orden de ingreso no suben a planta porque no hay camas libres. Necesitan al menos de una persona de enfermería que controle su situación y que atienda a las pautas marcadas por los facultativos de atención, medicación y curas.

En 2015, y dada la saturación que se producía, se creó la denominada Unidad de Pre-Ingresos, conocida popularmente entre los profesionales como UPI. Esta unidad es atendida por una enfermera que mantiene controlados a los pacientes durante las hasta más de 24 horas de espera que se llegan a dar y siguen las pautas marcadas por los facultativos.

Está unidad está dimensionada tanto en espacio como en personal para nueve enfermos. El problema surge cuando se sobrepasa ese número de forma sustancial, porque no se puede atender a todos los pacientes de ingreso de forma adecuada. Y eso es lo que se está produciendo en la actualidad, tras el cierre de la planta de Parapléjicos según las fuentes consultadas.

La UPI tiene capacidad para 9 pacientes y la media diaria en espera de subir a planta alcanza los 25

Este hecho se mantiene oficialmente en silencio. El pasado 11 de enero, el gobierno regional sí informó de la apertura de camas, entre ellas las de Parapléjicos, en plena epidemia de gripe, cuando surgieron las críticas por su falta de previsión y por no haber hecho caso de las advertencias que los profesionales realizaron meses antes de que se podía llegar a colapsar el sistema. Esta situación de colapso llegó a ser denunciada en los juzgados por profesionales de urgencias. Una vez abierta la planta, hacia Parapléjicos se derivaron los pacientes que entraban en el servicio de urgencias del Virgen de la Salud, especialmente los de medicina interna. Para atenderlos se contrató personal que ahora ha sido despedido, según otras fuentes consultadas por clm21.es.

La planta ahora cerrada tiene una capacidad de más de 30 camas y, de haberse mantenido abierta, solucionaría los problemas de acumulación en los ingresos que se registran a diario en los servicios de urgencia, pero esa atención sanitaria requeriría mantener el gasto en el personal contratado.

Fuentes profesionales advierten que esa situación puede empeorar en la medida que se produzca el cierre de nuevas camas en el Hospital Provincial y en el Virgen del Valle.

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