El avance confirma el papel de los servicios como uno de los principales soportes de la actividad económica regional. En España, las ventas del sector han encadenado 27 meses consecutivos de incrementos interanuales, una trayectoria que refleja la fortaleza de la demanda y la creciente aportación de las actividades terciarias al crecimiento.
El dato de junio llega, además, en un momento de aceleración de los servicios a escala nacional. La facturación ha crecido un 8,8%, 3,7 puntos más que en mayo, y se sitúa como la segunda tasa más elevada del año, solo por detrás del 9,2% registrado en marzo.
Castilla-La Mancha crece, pero pierde posiciones frente a otras regiones
El aumento del 8% sitúa a Castilla-La Mancha en una posición intermedia dentro del mapa autonómico. Todas las comunidades han incrementado sus ventas de servicios en junio, aunque con diferencias considerables.
Los mayores avances se han producido en País Vasco (+12,9%), Andalucía (+11,9%) y La Rioja (+11,8%), mientras que Castilla-La Mancha se ha situado por encima de comunidades como Baleares (+2,7%) y Comunidad Valenciana (+6%).
La diferencia respecto a la media española, de ocho décimas, apunta a un comportamiento positivo de la demanda de servicios en la región, pero también evidencia que otras economías autonómicas están experimentando un crecimiento más intenso.
El comercio tira de la facturación
En el conjunto nacional, el crecimiento de junio ha estado especialmente impulsado por el comercio. Las ventas de esta actividad han aumentado un 9,4% interanual, mientras que los denominados otros servicios han registrado un avance del 7,7%.
Dentro del comercio, el mayor crecimiento ha correspondido al comercio mayorista, con un 11,1%, seguido de la venta y reparación de vehículos y motocicletas, con un 7,9%, y del comercio minorista, con un 6,7%.
Entre los servicios no comerciales destaca especialmente el comportamiento de las actividades inmobiliarias, con un incremento de la facturación del 12,6%, y del transporte y almacenamiento, que ha aumentado un 10,7%.
También han registrado avances relevantes las actividades profesionales, científicas y técnicas (+8,6%), información y comunicaciones (+8,5%) y actividades administrativas (+7,4%).
La hostelería, sin embargo, ha mostrado un comportamiento mucho más moderado, con un aumento de apenas el 0,7%. Dentro de esta actividad, los servicios de comidas y bebidas han crecido un 1,3%, mientras que el alojamiento ha reducido su facturación un 0,4%.
Un sector que gana fuerza en el primer semestre
La evolución de junio refuerza el balance acumulado del año. En los seis primeros meses de 2026, la facturación de los servicios en España ha aumentado una media del 5,7%.
El crecimiento está especialmente relacionado con algunas de las actividades vinculadas a la economía digital y empresarial. Los servicios de información han registrado un incremento acumulado del 21,9%, mientras que otras ramas, como los equipos TIC, las actividades relacionadas con el empleo y los servicios postales, han experimentado aumentos superiores al 10%.
Una vez corregidos los efectos estacionales y de calendario, la facturación de los servicios ha crecido un 7,2% interanual en junio, seis décimas más que en mayo. En términos mensuales, el sector ha acelerado con fuerza: las ventas han aumentado un 1,2% respecto a mayo, frente al avance mensual del 0,2% registrado entonces.
La combinación de crecimiento interanual y aceleración mensual dibuja un escenario de mayor dinamismo del sector terciario al comienzo del verano.
El empleo, la principal diferencia de Castilla-La Mancha
El comportamiento de la facturación no se ha trasladado, sin embargo, al empleo con la misma intensidad en Castilla-La Mancha.
A nivel nacional, el número de ocupados en el sector servicios ha aumentado un 1,3% interanual en junio, dos décimas más que en mayo. Se trata, además, de una tendencia prolongada: el empleo en los servicios lleva creciendo de forma ininterrumpida desde abril de 2021.
En el conjunto del país, el empleo ha aumentado un 0,8% en el comercio y un 1,5% en los otros servicios. Dentro de estos últimos, las actividades administrativas han registrado el mayor crecimiento de ocupación, con un 3,1%, mientras que la hostelería ha presentado un avance mucho más reducido, del 0,4%.
Castilla-La Mancha constituye la excepción en este apartado. El empleo del sector servicios no ha registrado variación interanual en junio, frente a los aumentos experimentados en todas las demás comunidades autónomas.
Este contraste entre ventas y empleo resulta especialmente significativo: mientras las empresas de servicios de la región han facturado un 8% más que un año antes, el volumen de empleo se ha mantenido estable. El dato puede apuntar a un incremento de la productividad o a que parte del crecimiento de la actividad se está absorbiendo mediante una mayor intensidad de trabajo de las plantillas existentes, aunque será necesario observar los próximos meses para determinar si se trata de un fenómeno puntual.
Un motor económico con un comportamiento todavía desigual
Los datos de junio dibujan, en definitiva, un sector servicios regional en expansión, pero con una intensidad ligeramente inferior a la media española y con una evolución del empleo más débil.
La fortaleza de las ventas confirma que la demanda de servicios mantiene un buen pulso en Castilla-La Mancha, mientras que la ausencia de crecimiento de la ocupación introduce un elemento de cautela. La evolución durante los meses de verano será especialmente relevante para comprobar si el mayor dinamismo de la actividad termina trasladándose también al mercado laboral.
Con la industria regional creciendo un 14,3% en junio y los servicios aumentando su facturación un 8%, ambos grandes bloques de la economía autonómica han cerrado el primer semestre con avances significativos. La clave para Castilla-La Mancha será ahora convertir este crecimiento de las ventas en una expansión más sostenida de la actividad y el empleo durante la segunda mitad de 2026.