El escenario más desfavorable contemplado por la institución eleva la factura por encima de los 60.000 millones de euros. Para ello, Funcas plantea una subida de alrededor de medio punto en los tipos de interés respecto a los niveles de 2025, mantenida durante todo el periodo. Este incremento añadiría unos 3.600 millones al coste financiero en 2030.
Del aumento previsto de 17.000 millones en el escenario base, algo más de 8.000 millones procederían de los intereses de la nueva deuda pública que España tendrá que emitir para financiar los déficits de los próximos años. El resto correspondería a la refinanciación de deuda que vaya venciendo a tipos superiores a los que se aplicaron cuando fue emitida.
Menos margen para las cuentas públicas
Funcas advierte de que el encarecimiento de la financiación limitará la capacidad de la política fiscal para responder a futuras crisis, especialmente en un contexto de mayores necesidades de inversión pública.
La institución señala además que, si se mantienen las políticas actuales, el aumento de la factura por intereses dificultará que el déficit de las Administraciones Públicas baje del 3% del PIB durante los próximos años.
El impacto también se trasladará al sector privado a través del encarecimiento de las hipotecas y los préstamos a empresas y familias, mientras que una inflación superior al crecimiento de los salarios puede frenar el consumo.
Castilla-La Mancha, entre las comunidades más endeudadas
El aumento del coste de financiación tiene especial relevancia para Castilla-La Mancha, que cerró 2025 con una deuda pública de 16.610 millones de euros, equivalente al 28,3% de su PIB.
La región redujo esta ratio desde el 29,9% de 2024, aunque continúa entre las comunidades autónomas con mayor endeudamiento relativo.
El escenario planteado por Funcas refuerza así la importancia de aprovechar el actual ciclo expansivo para mejorar la posición de las cuentas públicas. La institución reclama generar margen fiscal antes de que nuevos shocks económicos o geopolíticos obliguen a aumentar el gasto público, en un contexto en el que el coste de financiar la deuda será progresivamente mayor.