Los premios, organizados por Forbes España con el patrocinio de UBS, ponen el foco en compañías que han convertido la sostenibilidad, la innovación y la gestión responsable en elementos integrados en su modelo de negocio. En el caso de Incarlopsa, el reconocimiento se produce en un momento de fuerte crecimiento económico y de consolidación de la compañía como principal empresa por volumen de negocio de Castilla-La Mancha.
El consejero delegado de Incarlopsa, Jesús Loriente, no pudo asistir a la ceremonia y estuvo representado por su hermana, Nuria Loriente. En el mensaje trasladado durante la entrega, el CEO calificó el premio como «un orgullo y una responsabilidad» y defendió que la sostenibilidad ocupa un lugar central en la estrategia corporativa del grupo.
La compañía ha señalado que ha destinado 74 millones de euros a I+D+i durante los últimos tres años, con proyectos dirigidos a transformar sus procesos industriales, mejorar la eficiencia, reducir consumos, valorizar residuos e incorporar tecnologías más limpias. Forbes ha destacado precisamente esta integración de la sostenibilidad en la actividad industrial como uno de los elementos que han llevado a Incarlopsa a obtener el reconocimiento.
La mayor empresa de Castilla-La Mancha por facturación
El premio tiene especial relevancia en el contexto del tejido empresarial castellanomanchego. Incarlopsa cerró 2025 con una facturación récord de 1.263 millones de euros, un 5% más que el ejercicio anterior, y obtuvo un beneficio neto de 36 millones, un 76% más. El EBITDA se aproximó a los 90 millones de euros. Estos resultados han situado a la compañía como la empresa con mayor volumen de negocio de Castilla-La Mancha.
La dimensión de Incarlopsa trasciende además sus resultados económicos. La empresa familiar fundada por la familia Loriente Piqueras se ha convertido en uno de los principales referentes de la industria agroalimentaria española y en uno de los grandes motores industriales de la región. Su actividad mantiene una fuerte implantación en Castilla-La Mancha, con instalaciones en Tarancón, Corral de Almaguer y Olías del Rey, entre otras localizaciones.
La compañía es también uno de los principales proveedores de productos cárnicos de Mercadona y cuenta con una creciente presencia internacional. En 2025, además, reforzó su estructura empresarial con la adquisición del 33% de Inga Food y la compra de Embutidos Bricio, al tiempo que obtuvo autorización para exportar productos cárnicos a Estados Unidos.
Su efecto tractor se extiende a buena parte de la cadena agroalimentaria regional, desde la ganadería y los proveedores de materias primas hasta el transporte, la logística y la transformación industrial. CLM21 ha situado precisamente a Incarlopsa como el principal ejemplo del modelo de gran empresa agroalimentaria con capacidad para generar actividad en sectores auxiliares y actuar como empresa ancla del territorio.
Sostenibilidad vinculada a la transformación industrial
El reconocimiento de Forbes llega después de varios años de inversiones destinadas a reducir el impacto ambiental de la actividad industrial de Incarlopsa.
Entre sus actuaciones figura la puesta en marcha en 2025 de una central térmica de biomasa en Tarancón, orientada a mejorar la eficiencia energética de sus instalaciones y reducir las emisiones asociadas a los procesos productivos. La compañía también ha avanzado en la generación de energía renovable mediante instalaciones fotovoltaicas.
Según los datos publicados por la empresa y recogidos por CLM21, durante 2025 la central de biomasa produjo 30,1 GWh de energía térmica renovable, evitando más de 7.000 toneladas de CO₂, mientras que el 25,5% de la electricidad consumida por la compañía procedió de fuentes renovables.
La gestión de residuos constituye otra de las líneas de actuación de la empresa. Incarlopsa obtuvo en 2023 la certificación de Sistema de Gestión de Residuo Cero de AENOR, después de acreditar una valorización del 99,37% de los residuos generados en el matadero, la planta de corte y envasado y la fábrica de elaborados. En sus secaderos, el porcentaje de valorización alcanzaba el 99,81%.
La estrategia se completa con proyectos de digitalización, automatización y trazabilidad. En marzo de este año, la compañía y la Universidad de Castilla-La Mancha pusieron en marcha un proyecto de I+D por más de 600.000 euros para desarrollar un prototipo destinado a automatizar procesos de la industria cárnica.
De empresa familiar a grupo agroalimentario internacional
El premio Forbes-UBS se produce, por tanto, en paralelo a una transformación del modelo empresarial de Incarlopsa. La compañía mantiene su carácter familiar y su sede en Tarancón, pero su dimensión actual supera ampliamente los límites de una empresa regional.
Con más de 1.260 millones de euros de facturación, presencia internacional y una posición destacada en la cadena de suministro de Mercadona, Incarlopsa se ha convertido en una de las principales compañías agroalimentarias españolas y en una pieza de referencia del tejido industrial de Castilla-La Mancha.
El reconocimiento en los Forbes-UBS Sustainability Awards sitúa ahora a la empresa conquense entre las compañías familiares españolas que están incorporando la sostenibilidad como parte de su estrategia industrial. El jurado de los premios ha valorado indicadores cuantitativos y cualitativos relacionados con los criterios ESG, su alineamiento con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la calidad de la información corporativa sobre sostenibilidad.
Para Castilla-La Mancha, el galardón supone además el reconocimiento a un modelo empresarial con un fuerte arraigo territorial y capacidad para competir a escala nacional e internacional desde una localidad de tamaño medio como Tarancón.