www.clm21.es

crisis económica

Albacete fue la provincia de la Comunidad más afectada en su tejido productivo por la covid. A finales del primer trimestre, la provincia mantiene de media mensual 11.604 empresas empleadoras activas, 794 menos (- 6,94%) que al cierre de 2019. Son los datos de la Seguridad Social sobre la media mensual de cuentas de cotización del régimen general.

  • Un elevado número de negocios y empresas pueden ver en peligro su continuidad en los próximos meses

“El alargamiento de la pandemia está generando problemas financieros cada vez más graves a un número elevado de negocios y empresas que pueden ver en peligro su continuidad en los próximos meses”. La advertencia sobre esta situación llega de la mano de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), que hoy publica un nuevo número de su boletín de seguimiento de la crisis del Covid.

Aunque todavía domina el pesimismo

  • Castilla-La Mancha lidera la recuperación de la confianza a nivel nacional
  • Transporte y hostelería presentan el mayor avance de la confianza empresarial, mientras que el menor se da en el comercio

Aunque todavía las posiciones entre los empresarios de la región sobre la situación y el futuro de sus negocios se mantienen en terreno pesimista, los Indicadores de Confianza Empresarial presentan una mejoría respecto al trimestre anterior. Castilla-La Mancha lidera la recuperación de esa confianza con una tasa del 8,3% respecto al primer trimestre del año. La recuperación de la confianza que también se da en el conjunto del país se deja sentir en una mayor predisposición de los empresarios a la contratación y a un incremento de la producción industrial. Hostelería es el sector donde más aumenta la confianza

La Federación Empresarial Toledana (Fedeto) trasladará al Gobierno central, y posteriormente a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, su oposición a uno de los criterios restrictivos que se han establecido en el Real Decreto Ley 5/2021 que regula las ayudas para el apoyo a la solvencia empresarial en respuesta a la pandemia de COVID-19.

  • El 25 de febrero de 2020 se estudian los primeros casos y el 29 se confirma el paciente cero
  • 36.000 trabajadores y autónomos mantienen sus trabajos en hibernación y el turismo y la hostelería destruyen 8.000 empleos

Esta semana se cumple el primer aniversario desde que el coronavirus se detectara en Castilla-La Mancha. Fue el 25 de febrero de 2020 cuando la Dirección General de Salud Pública anunciaba que estaba investigando cinco posibles casos por coronavirus localizados en Albacete, Ciudad Real y tres en Toledo. En aquel entonces se sospecha que algunos son casos importados desde Italia, donde se ha celebrado la feria del calzado una semana antes. Ese mismo día 25, el país vecino ya contabilizaba 220 casos y 7 fallecidos. El primer caso se confirmó en Guadalajara el último día del mes. El paciente cero de nuestra Comunidad fue un varón de 62 años, que había ingresado el día 27 con un cuadro de infección respiratoria y fue trasladado a la UCI. Un año después, la pandemia deja tras de sí oficialmente casi 170.000 castellano-manchegos contagiados (8 de cada cien), aunque según otros cálculos, la cifra real podría superar los 325.000. También deja cerca de 6.000 muertos certificados por Covid, más de la tercera parte en las residencias de ancianos. Otras fuentes (Tribunal Superior de Justica, Instituto Carlos III, INE) calculan un exceso de mortalidad en nuestra Comunidad durante los meses de la pandemia superior a los datos oficiales de defunciones por Covid.

De momento y debido a la hibernación económica

La Estadística del Procedimiento Concursal que publica el Instituto Nacional de Estadística señala que Castilla-La Mancha cerró el año 2020 con 103 empresas en concurso de acreedores, el número más bajo desde el inicio de la anterior crisis económica (la del ladrillo), siendo necesario remontarse hasta 2007 para encontrar un volumen de procedimientos concursales más bajo que el de este último año. Un comportamiento que se debe a las medidas de sustento de la economía adoptadas desde el estallido de la pandemia pero que, de mantenerse la situación, puede dar un giro de 180 grados en el futuro.

  • Los informes económicos empujan a los gobiernos para que controlen los rebrotes, que sitúan como la principal causa en sus revisiones a la baja del crecimiento
  • Los ajustes a la baja deterioran el marco presupuestario del gobierno

Las estimaciones de los diferentes organismos y centros de estudio sobre el empeoramiento de la situación de la economía española y la ralentización de la recuperación meten presión a las administraciones públicas y a los partidos políticos, tanto en el terreno sanitario como en el de política económica y presupuestaria. El último informe en poner de relieve el empeoramiento del escenario es el del Banco de España. El organismo regulador cifra la caída del PIB en 2020 entre un 10,5% y un 12,6%, fija un escenario para 2021 de un crecimiento de entre el 4,1% y el 7,3% y pone en el año 2023 el horizonte a partir del cual se podría recuperar el nivel previo a la recesión provocada por la pandemia. Serían no menos de tres años perdidos, con más paro y menos volumen generado por los distintos sectores.

La economía regional ha pasado de la desaceleración a asomarse al precipicio por un virus. Y ahora toca apuntalar. El año pasado la construcción y el sector servicios empezaron a perder pulso, mientras la industria salvó el año, fundamentalmente por el comportamiento en el primer semestre, durante el que creció con fuerza su cartera de pedidos, que le permitió vivir holgadamente durante la segunda mitad. La agricultura, en un mal año terminó de poner la guinda. Con esos comportamientos, la economía creció un 1,3%. Una cuantía de todo punto insuficiente para crear empleo. Durante el primer trimestre semestre de 2020, la economía regional habría perdido por encima de los 3.000 millones de euros. En la segunda mitad el esfuerzo puede frenar la sangría y aunque se siga en signo negativo, las previsiones sitúan la caída global en el entorno de los 3.850 millones de euros. La cuestión por dilucidar es el impacto que esa pérdida tendrá en el mercado laboral.

La crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus repite como principal problema del país, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de abril en el que, además, marca récord de menciones, puesto que aparece en el 48% de los cuestionarios.

  • La industria regional pierde 1 de cada 4 euros de sus ingresos y los servicios 1 de cada 3 por la Covid

A finales de enero de este año la industria regional había visto mermados sus ingresos en un 26,5% respecto a diciembre de 2019, antes de que se iniciara la crisis económica por la pandemia. La situación del sector servicios de nuestra Comunidad era aún peor, la merma de su cifra de negocios asciende al 31,3%. La industria autonómica ha dejado de ingresar uno de cada cuatro euros que obtuvo en 2019 y los servicios uno de cada tres. Los datos, en sintonía con los nacionales, anticipan el desplome del PIB autonómico en 2020, que se conocerá antes de que finalice este mes.

  • La paralización de la ratificación del acuerdo de fondos europeos abre una brecha de casi el 10% del presupuesto de gastos de nuestra Comunidad

Cuando el Constitucional alemán tose, España tiembla y Castilla-La Mancha tirita. Una decisión del Alto Tribunal germano deja bloqueados 892 millones de euros que nuestra Comunidad tiene previsto recibir este año. Representa el 9,2% del gasto no financiero que va a desarrollar el gobierno regional durante 2021. Y con los ingresos bloqueados, los gastos se paralizan.

El nuevo estudio experimental de la Coyuntura Demografía de Empresas, que elabora el INE pone de manifiesto que el 18,7% de las unidades empleadoras (empresas y autónomos con personal contratado) de Castilla-La Mancha existentes a principios de 2020 y el 9.25% de los trabajadores autónomos habían causado baja al final del tercer trimestre de ese año. Especialmente destructivo fue el primer trimestre del año, donde el impacto de la pandemia se tradujo en la desaparición de más de 6.250 unidades empleadoras y de 8.145 autónomos

  • La pandemia se come en nueve meses el avance experimentado por la economía española desde 2016, año en el que se logró superar la anterior crisis

Nueve meses de pandemia harán retroceder los resultados de la economía española a niveles de 2008. En concreto España perderá este año 139.400 millones de euros por la pandemia. Ese es el impacto que el Covid-19 tendrá en la economía nacional en 2020, según el cuadro macroeconómico del Gobierno central. En esos nueve meses, el virus se cobrará el crecimiento experimentado por la economía de nuestro país desde 2016, año en el que España logró remontar la anterior crisis, la financiera y del ladrillo que estalló hace ahora doce años. El año pasado la economía creció en 42.565 millones. El paro alcanzará este año al 17,1% de la población activa y el año que viene al 16,9%

  • La riqueza regional se situaría en 38.241 millones de euros ligeramente por debajo de la alcanzada en 2016

Los servicios del Ministerio de Hacienda contemplan en sus cálculos que el Producto Interior Bruto de Castilla-La Mancha a final de año será de 38.241 millones de euros. La cifra supone que la pérdida estimada de la economía regional durante este año será de 4.318 millones de euros, lo que equivale a un -10,22% del PIB castellano-manchego, que en 2019 se situó en 42.559 millones de euros. Según los datos del Ministerio la economía castellano-manchega caerá una décima más que lo haga el conjunto del país.

Los trabajadores cualificados de la construcción y de la industria manufacturera son los que más han sufrido la pérdida de empleo por la crisis económica en Castilla-la Mancha. En el primer semestre del año, de los 53.100 empleos perdidos en la primera mitad del año, 16.800 son de estas profesiones y equivalen al 31,6% del total. El comercio y la hostelería, a pesar de haber sufrido más la paralización económica, se han visto protegidos en mayor medida por los Expedientes de Regulación de Empleo y es en estos colectivos donde existe mayor riesgo de paro una vez finalicen los ERTEs.