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El Banco de España pinta un peor panorama económico para 2020 y 2021 y cifra la salida de la crisis no antes de 2023
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(Foto: Luis García vía Wikimedia Commons)

El Banco de España pinta un peor panorama económico para 2020 y 2021 y cifra la salida de la crisis no antes de 2023

  • Los informes económicos empujan a los gobiernos para que controlen los rebrotes, que sitúan como la principal causa en sus revisiones a la baja del crecimiento
  • Los ajustes a la baja deterioran el marco presupuestario del gobierno

miércoles 16 de septiembre de 2020, 12:25h
Las estimaciones de los diferentes organismos y centros de estudio sobre el empeoramiento de la situación de la economía española y la ralentización de la recuperación meten presión a las administraciones públicas y a los partidos políticos, tanto en el terreno sanitario como en el de política económica y presupuestaria. El último informe en poner de relieve el empeoramiento del escenario es el del Banco de España. El organismo regulador cifra la caída del PIB en 2020 entre un 10,5% y un 12,6%, fija un escenario para 2021 de un crecimiento de entre el 4,1% y el 7,3% y pone en el año 2023 el horizonte a partir del cual se podría recuperar el nivel previo a la recesión provocada por la pandemia. Serían no menos de tres años perdidos, con más paro y menos volumen generado por los distintos sectores.
Y mientras los líderes políticos mantienen sus estrategias a corto, estos organismos advierten del “debilitamiento del ritmo de recuperación de la actividad” y lo ligan fundamentalmente a los rebrotes y a su incidencia en la actividad. Precisamente las horquillas del Banco de España para este año y el que viene están fijadas sobre la base de dos escenarios. Uno, más positivo, en el que los rebrotes tienen un impacto limitado en el día a día de la economía. El segundo, más negativo, que calcula una mayor afectación por mayores restricciones.

De hecho, el informe del Banco de España señala la peor evolución de la pandemia a lo largo de los meses de verano como causa del deterioro del escenario económico, “los desarrollos epidemiológicos adversos observados en ese período, han requerido la reintroducción de algunas medidas de contención y, en particular, han comportado consecuencias adversas para la actividad en las ramas ligadas al turismo”.

Los estudios están presentando al gobierno el marco económico al que deberá hacer frente el presupuesto y está señalando la urgencia de cortar o al menos controlar los rebrotes. Así las cosas, el gobierno sigue su hoja de ruta presupuestaria. Se desconocen las grandes cifras. Y los movimientos están dirigidos a asegurarse los apoyos a cambio de concesiones a otros grupos, cobrando especial protagonismo la vía de la mayoría de la investidura en detrimento de un pacto a tres, de los partidos de la coalición y Ciudadanos.

El acuerdo presupuestario, con independencia de su mayor o menor acierto en el campo de la economía, permitirá al presidente, en el terreno de la política, garantizar su mandato hasta el fin de la legislatura y fortalecerle frente a los que le contestan desde dentro del partido. El nuevo presupuesto, sustituiría al vigente que fue elaborado por Cristóbal Montoro (PP) y que se ha venido manteniendo en vigor por prórrogas desde 2018.

Hasta el momento, lo que trasciende es que el presidente da largas al acuerdo contraído con Compromís de tener un nuevo sistema de financiación autonómica dentro de este año. Ese acuerdo detraería fondos del gobierno central para que lo gestionaran las Comunidades, algo que el gobierno que diseña la España plurinacional, no ve muy oportuno en estos momentos en los que se ha producido una caída de los ingresos públicos.

La cuestión es que varios de los ejes centrales del gobierno de España son competencia de las Comunidades, tal es el caso del fortalecimiento del sistema sanitario y del establecimiento de un escudo social.

En 2020 el gobierno de España ha sorteado ese hecho competencial y de financiación ordinaria, mediante un fondo extraordinario de 16.000 millones, de los que ya ha transferido 8.000 a las Comunidades Autónomas, según sus propios criterios, para compensar el exceso de gasto que la Covid les ha ocasionado en sanidad (6.000 millones) y educación (2.000 millones). En noviembre librará otros 3.000 millones para gasto sanitario y en diciembre otros 4.200 millones para compensar a las Comunidades por la caída de ingresos y otros 800 millones para el impacto de la pandemia en el gasto en transporte público.

De los 8.000 millones librados hasta la fecha, Castilla-La Mancha ha recibido 319,2 millones para sanidad y 89,2 para educación.
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