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IVA

ACPC insiste en su petición de rebajar el IVA al 10% para poder salvar a muchas empresas de un sector que se encuentra al límite por la subida impositiva sufrida en 2012, a lo que se suma la dura crisis del COVID 19 que conlleva la falta de eventos sociales entre otras causas.

El sector de las peluquerías y del cuidado personal ha vuelto a salir este lunes a las calles de más de cien ciudades españolas, Guadalajara entre ellas, para reclamar al Gobierno, y particularmente al PSOE, la recuperación del IVA reducido para que cumpla con los compromisos adquiridos cuando estaba en la oposición, cuando presentó y defendió en abril de 2018 una Proposición No de Ley (PNL) reclamando la bajada del IVA al tipo reducido del 10% al sector.

El diputado regional de Ciudadanos por Toledo y Coordinador provincial, David Muñoz Zapata y el portavoz de Cs en el Ayuntamiento de Talavera de la Reina, Sergio Delgado, han mantenido una reunión telemática con la Asociación de Peluqueros de Talavera y Comarca y con el presidente de la Federación Regional de Empresarios de Peluquerías y Centros de Estética, Andrés Ronco. Durante el encuentro, la formación naranja ha respaldado por completo la reclamación de los peluqueros quienes piden la bajada del IVA del 21% al 10%, porque según la Asociación, “de ello depende que muchas echen el cierre definitivo”. Una iniciativa, la de bajar el IVA, que ha confirmado Zapata que “Ciudadanos va a registrar de manera inminente en las Cortes, a través de una proposición no de ley, que también hemos llevado a otros parlamentos, como el de Andalucía”, ha concretado.

La pandemia ha abierto un gran agujero en las cuentas del Estado que terminará por trasladarse a Castilla-La Mancha y al resto de Comunidades en la financiación autonómica de los dos próximos años. En los siete primeros meses de 2020, los ingresos tributarios caen un 12%, un porcentaje que traducido a dinero supone que el gobierno central dejó de ingresar 14.454 millones de euros. Esta contracción deteriora aún más las cuentas del gobierno que ya se movían en un déficit excesivo. El año pasado España cerró el ejercicio con un déficit del 2,8%, el segundo mayor de la eurozona, y equivalente a 35.195 millones de euros, 4.700 millones por encima de 2018.

Crónica política: De la subida de impuestos

En su primera entrevista tras el periodo de alarma, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que se avecina una subida de impuestos. No ha sido muy explícito, pero a juzgar por las cifras de recaudación que pretende conseguir el gobierno, la subida va a afectar a las grandes figuras fiscales de España: IRPF, IVA, Sociedades, impuestos especiales (especialmente los que gravan la actividad contaminante).

193,5 millones más que en 2018

  • En los tributos estatales, se redujeron los ingresos por IVA y aumentaron en casi 120 millones los de IRPF
  • Los tributos de gestión propia (sucesiones y donaciones y transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados) dejan 18 millones más que en 2018

Los ingresos fiscales (por impuestos y tasas) de Castilla-la Mancha durante el año pasado ascendieron a 4.274,49 millones de euros y representaron dos de cada tres euros de los ingresos totales de la Hacienda regional, que sumaron 6.445,72 millones de euros.

El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha subrayado hoy que el Gobierno de Castilla-La Mancha está actuando desde todos los ámbitos para reclamar al Estado los 135 millones de euros que adeudada a la región en la liquidación de los recursos del sistema de financiación autonómica de 2017 y que son consecuencia de la modificación del reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

Se ralentiza el nuevo modelo de financiación autonómica

  • El nuevo modelo de financiación diseñado hace dos años por Montero supondría un balón de 23.000 millones de euros más para las Comunidades
  • En el caso de Castilla-La Mancha, el modelo le aportaría 1.040 adicionales y cubriría su déficit de financiación

Las aspiraciones de las Comunidades Autónomas de mejorar su financiación en no menos de 23.000 millones de euros anuales con un nuevo modelo que sustituya al de 2009, caducado y prorrogado desde diciembre de 2013, pasa por adelgazar la administración central. La medida supone transferir cerca el 16% de los ingresos netos no financieros que tiene el gobierno central en la actualidad a manos de las Comunidades Autónomas. Ese planteamiento que formuló en 2018 la entonces consejera de Hacienda de Andalucía y hoy ministra del ramo es la principal reclamación en la que coinciden los gobiernos regionales y que terminaría por avanzar en el Estado de las Autonomías. La cuestión cobra relevancia en medio de la polémica retención de 2.539 millones de euros que ha realizado el gobierno central a las Comunidades y que debería haberles librado el año pasado por la liquidación del IVA de 2017.

El diputado regional de Ciudadanos, David Muñoz Zapata, ha anunciado que su grupo parlamentario ha registrado una propuesta en las Cortes regionales para “considerar la práctica deportiva como una actividad esencial”, de manera que pueda ser tratada como tal a la hora de aplicar futuras restricciones que puedan limitarla en pandemia.

Durante el año pasado, el Ministerio de Hacienda recaudó por IVA 75.076 millones de euros, un 3,93% más que en 2018. Según los datos que acaba de hacer públicos la Agencia tributaria, de ese resultado anual 974 millones tuvieron su origen en Castilla-La Mancha, lo que supone un aumento del 2,93%.

  • De forma temporal se decantan por un “coronarecargo” temporal en el IRPF, como elemento más equitativo para pagar los gastos de la Covid 19
  • En la reforma estructural abogan por subir los impuestos especiales (tabaco, alcohol, cerveza, carburantes) y conseguir que el Impuesto de Sociedades sea neutral

El “Informe sobre medidas tributarias ante la crisis de la COVID-19” elaborado por los expertos para la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) considera que deben acometerse reformas estructurales del sistema fiscal, más allá de lo que denominan “coronatributos,” y que deben estar dirigidas a eliminar bonificaciones y beneficios fiscales de las grandes figuras tributarias (IVA, IRPF y Sociedades), además de modificar los gravámenes, eliminar el sistema de tributación por módulos y aproximar los tipos de los gravámenes del consumo de alcohol, tabaco y combustibles a la media de la Unión Europea, además de aumentar y establecer copagos por el uso de determinados servicios públicos

Tras la de 1993 y la de 2008

  • Los activos para la venta con los que obtener fondos adicionales, son residuales tras la privatización que se hizo de las joyas de la corona
  • En lo político, en las dos primeras crisis el partido en el gobierno cuando el estallido pasó a la oposición

En menos de 30 años, España ha vivido tres crisis económicas. La del 1993-1995, la del 2008-2014 y la actual. Cada una ha superado en intensidad a la anterior. Todas dejaron tras de sí, en mayor o menor grado, una misma imagen: destrucción del tejido productivo, aumento del paro, caída de la riqueza nacional, merma de los ingresos públicos, aumento del déficit y de la deuda nacional y ajuste en el gasto público. En lo político, el partido que estaba en el gobierno cuando se desencadenó la crisis pasó a la oposición y el que estaba en la oposición fue el que terminó por resolver la situación. En los instrumentos empleados como medidas de choque los equipos económicos recurrieron a la subida de impuestos y a los recortes en bienes y servicios a los ciudadanos. En las crisis anteriores el impuesto al que más recurrieron los responsables de Hacienda para aumentar ingresos fue el del IVA. En la primera crisis el tipo general lo subieron 4 puntos. En la segunda, cinco. Las condiciones de las finanzas públicas cuando estallaron las crisis varían sustancialmente. En la actualidad, el panorama es el peor de las tres crisis.

  • La caída de ingresos tributarios se suma al aumento del gasto por la pandemia y las medidas económicas adoptadas por el gobierno
  • Las Comunidades Autónomas sentirán el golpe en sus ingresos en las cuentas del año que viene y en la liquidación que se haga en 2022 de la financiación de 2020

Todos los analistas coinciden: Después del coronavirus, recesión. El propio Banco de España considera que el impacto en la economía “será muy pronunciado” en términos de crecimiento y de empleo, Aunque el regulador financiero español no se atreve a ponerle cifra a esa caída. El aspecto positivo según el Banco de España, que esa pérdida es recuperable. Una de las derivadas de esa recesión será el impacto en las cuentas públicas. O lo que es lo mismo qué magnitud tendrá la crisis fiscal, cómo la crisis económica afectará a los ingresos del Estado, a la financiación de las Comunidades Autónomas y al dinero disponible para los servicios públicos. En los departamentos de Hacienda de los gobiernos, quien más, quien menos hace cuentas… y reza. Los cálculos de algunos economistas sitúan la caída mensual de recaudación estatal por IVA, IRPF e impuestos especiales en una horquilla que va de los 4.350 millones a los 7.250.

Crónica política: Acaba de empezar y…

  • Los 22.500 millones de déficit para este año, con un incremento de 16.250 millones sobre lo aprobado en 2017, siguen mostrándose insuficientes
  • A pesar de ampliar el límite de déficit, el gobierno de coalición de izquierdas tendrá que hacer ajustes por 3.500 millones respecto a lo gastado en 2019

Dicen los números, que el gobierno central empieza a tener problemas con los ingresos, que crecen a menor ritmo de lo previsto. Y esto es como en las familias, si en la cartilla del banco entra menos de lo esperado caben dos opciones: recortar el gasto o hacerlo y pagarlo con un crédito. Es una de las consecuencias de la desaceleración de la economía. Claro que en el gobierno hay un requisito que debe salvar y es que ese desfase debe pasar el filtro de Bruselas.

Con la moderación en los ingresos, el Ejecutivo busca oxígeno en un aumento del déficit y la deuda

  • El gobierno central busca en el aumento del déficit, una salida a la moderación en la evolución de los ingresos
  • Los ingresos por impuestos crecen en términos homogéneos al 2,1%. En 2018 crecieron al 5,8% y en 2017 al 6,2%

El Consejo de Política Fiscal y Financiera del viernes en el que el gobierno central negó entregar 2.539 millones a las Comunidades Autónomas (136 a Castilla-La Mancha) puso de manifiesto la persistencia de la debilidad de las finanzas públicas del Estado, que precisan del endeudamiento para poder sufragar la política del gasto y las pocas prisas que tiene el gobierno central en abordar el nuevo modelo de financiación por el que las Comunidades Autónomas reclaman 17.000 millones de euros anuales más (entre 1.000 y 1.200 Castilla-La Mancha). Además desde el punto de vista político, el gobierno central trasladó la imagen de un agravio comparativo en el trato a Cataluña con el que dispensa al resto de Comunidades del régimen común.